sábado, 15 de julio de 2017

Fiesta fin de curso del Club del Corredor y otra vez en marcha

Se fue el mes de Junio con pocos entrenamientos y cortitos pero marcado por dos grandes momentos, la escapada a Covadonga en bici con Rafita y para rematar la temporada el estupendo fin de curso del Club del Corredor organizado por Pitu y Lolo Louzao.

Lo de Covadonga ya os lo conté en la entrada anterior de este blog así que paso directamente a la “escapada” de fin de curso. El pasado 25 junio a las 9 de la mañana y tomando como punto de partida el Camping de Deva, veintitrés miembros del CdC cogimos un Alsa rumbo a Villaviciosa. Tras un sinuoso viaje por una carretera plagada de curvas llegamos a La Villa donde, para quitarnos el mareo que llevábamos, nos despachamos un buen desayuno.


Con los cuerpos dispuestos y fuerzas renovadas nos dispusimos a realizar el que ya se ha convertido en el recorrido con el que ya desde hace unos años se despide la temporada del Club, Villaciosa-Camping de Deva por el camino que lleva de Gijón a Covadonga, pero en sentido contrario.

Empezamos en grupo avanzando con bastante “cachondeo”, de eso se trataba. A medida que el perfil del recorrido se complicaba el grupo se fue estirando pero el buen ambiente y las ganas de fiesta continuaron. En los altos aprovechábamos para descansar y reagruparnos, el objetivo era llegar todos, sin ánimo competitivo.

El calor y sobre todo la humedad apretaban haciendo el entreno un poco más duro, el paso de los kilómetros se hacía notar pero por fin llegó el ecuador de la jornada, parada técnica en Casa Pepito en Peón donde unos buenos pinchos y la correspondiente hidratación nos cargaron las pilas nuevamente.












Desde Casa Pepito hasta el alto del Curbiellu el recorrido es duro pero ya empezamos a apretar ritmos y desde ahí hasta el Camping que es todo bajada os lo podéis imaginar.


Una vez en el Camping de Deva una buena ducha, piscina y espicha fin de temporada con las familias. En resumen una jornada inmejorable y que sin duda repetiremos año tras año.

Os decía también que ya estoy otra vez en marcha, después de una temporada con menos kilómetros de los deseados y con alguna que otra lesión ya estoy otra vez metido en faena, con muchas ganas de correr y haciendo, por fin, varios entrenamientos semanales con buenos ritmos y sensaciones. En un mes aproximadamente tengo que tener la maquinaria a tope para empezar con la preparación de mi nuevo reto, así que como siempre me despediré diciendo que PROMETO ENTRENAR…


domingo, 11 de junio de 2017

Camino Gijón Covadonga, MUCHO MAS QUE UN RETO

Diez de junio de dos mil diecisiete, una fecha que seguro nunca olvidaré.



Todo empezó el pasado 17 de septiembre de 2016, después de una intensa jornada en la que corriendo y de una sola tirada un buen grupo de amigos del Club del Corredor hicimos la ruta Gijón Covadonga; junto a La Santina las familias nos esperaban y fue entonces cuando mi hijo Rafa me pregunto si seríamos capaces de hacerlo juntos en bici. Lógicamente mi respuesta fue que sí, que no sería fácil pero que si lo entrenábamos sin duda lo podríamos hacer.


Poco a poco nos fuimos preparando, aprovechando mis entrenamientos, sobre todo los de los fines de semana, no perdimos oportunidad para hacerlo juntos. Sábados y domingos ahí estaba siempre Rafita con su bici para acompañarme en mis tiradas más largas de la semana, alguna que otra salida juntos en bici también nos sirvió para ir preparando el reto que poco a poco iba tomando forma en nuestras cabezas. Frío, cansancio y lluvia no pudieron con su ilusión y siempre estuvo ahí para acompañarme.




Y llegó el gran día, 10 de junio de 2017 con no pocos nervios por lo duro del camino que teníamos por delante, iniciamos nuestra aventura a las 9:15 de la mañana.





Nuestra idea era hacer el camino en dos jornadas, la primera desde Gijón hasta Miyares de aproximadamente 47 kilómetros y una segunda hasta Covadonga de 31 kilómetros.



El primer tramo desde la Plaza de Toros de Gijón hasta el Camping de Deva fue fluido, con muy buen ritmo y mucho ánimo. Una vez allí empezó lo duro, la subida hasta La Olla primero y continuar luego hasta el alto del Curviellu. La verdad que fue durillo pero lo hicimos mejor de lo previsto y sobre todo con muy buen ánimo.

Empezamos entonces la bajada hacia Peón para poner enseguida rumbo hacia el Alto de la Cruz, aquí se iba a poner en prueba nuestra preparación. Poco a poco fuimos ganando metros hasta que por error en lugar de seguir por la carretera tomamos el camino que se hace a pie, la dificultad fue máxima. Imposible pedalear, tanto por la pendiente como por el terreno así que toco poner pie a tierra y empujar las bicis. Así fuimos avanzando hasta poder retomar otra vez la carretera y con más esfuerzo del pensado llegar así hasta el Alto de la Cruz. Llevábamos 19,2 kilómetros más duros de lo previsto pero con mucho ánimo. En el Alto una parada para tomar algo de fruta y unas barritas de cereales y frutos secos y a continuar la marcha. El calor empezaba a apretar, amenazaban con uno de los fines de semana más calurosos del año y no se equivocaron.



Continuamos ruta hacia Amandi, con paso lento pero firme fuimos pasando kilómetros, disfrutando de una buena conversación y con ganas de hacer nuestra primera parada más larga para descansar y reponer fuerzas. Llegamos así al bar Caso en Amandi donde unas buenas coca-colas bien frías y unos pinchos nos cargaron las pilas nuevamente. Rellenamos nuestras cantimploras en la fuente del peregrino y seguimos ruta pensando en nuestra nueva meta, el pueblo de Sietes.



Ese tramo no es especialmente sencillo para la bici y con los kilómetros previos acumulados y el intenso calor, decidimos continuar con menor ritmo y con frecuentes paradas para beber e hidratarnos, la llegada al pueblo de Breceña fue como entrar en el paraíso. Pensamos que debíamos “repostar” y fue ahí donde paramos a comer un buen bocata de lomo con queso “al fresquito” del bar y beber más agua de la que nunca pensamos que podríamos beber…






El cansancio hacía mella en nosotros pero teníamos todavía por delante unos 14 kilómetros que debíamos rematar. Seguimos ruta y poco a poco nos fuimos encontrando mejor, el descanso anterior fue verdaderamente reparador. Con buen ritmo llegamos a Sietes, nueva parada técnica para beber agua fría y continuar bajando luego rápidamente hacia Anayo, Borines y llegando finalmente a Miyares. Varias horas de ruta, cansancio y mucho calor no habían podido con nosotros.



En Miyares nos esperaba Victoria, que regenta el Albergue La Figar de Miyares, un sitio estupendo en el que nos trataron como a Reyes. El albergue, por llamarlo así, es un viejo caserón de piedra con un par de siglos a sus espaldas, totalmente reformado, acogedor y muy cómodo y tranquilo.













Después de una buena y laaaaarga ducha salimos a dar un paseo y a tomarnos un refresco en el Bar Pili, donde más tarde volvimos para cenar y reponer energías para el día siguiente. Unos buenos huevos con chorizo y patatas, las croquetinas caseras de jamón que nos puso Pili antes de la cena, un poco de queso y arroz con leche, fueron suficientes. Rafa es una máquina en bici, pero en la mesa no lo hace tampoco nada mal.


















Enseguida nos fuimos a la cama para descansar, al día siguiente quedaba batalla.

Hoy domingo nos levantamos con mucho ánimo y después de un buen desayuno a las 8:15 de la mañana salimos rumbo a Covadonga. El pedaleo constante y con buen ritmo nos hizo pasar los primeros kilómetros “como si nada”, hasta Llames de Parres. Ahí con continuos sube y bajas más los kilómetros acumulados en las piernas, nos tocó nuevamente poner pie a tierra y empujar bici. De todas formas la idea de llegar a Cangas de Onís podía con todo.





Los últimos kilómetros antes de Cangas fueron otra vez muy fluidos y no negaré que llegar al pie del Puente Romano fue verdaderamente emocionante. Después de las fotos de rigor ya solo pensábamos en nuestra última etapa, llegar a Covadonga.





Se notaba que Rafa tenía mucha ilusión por llegar, el ritmo que llevaba era francamente bueno, incluso le tenía que ir diciendo que aflojase que aún quedaban kilómetros. Cuando llegamos al Repelao nuevas fotos con la Basílica al fondo y fuerzas renovadas para llegar hasta la Santa Cueva. Para que os hagáis una idea de cómo llegábamos, Rafa iba en la bici cantando el himno de Covadonga, no cabía en sí de gozo.

Las últimas rampas antes de Covadonga son muy duras así que le propuse a Rafa poner pie a tierra y llegar tranquilamente, pero se negó y siguió peleando hasta el final. Cuando nos bajamos de las bicis la emoción y el cansancio se nos vinieron encima, el reto estaba superado y con creces.







De esta auténtica aventura que hemos vivido me quedo con varias cosas, pero la principal que aunque ya la conocía no sabía hasta qué punto, es la capacidad de resistencia de Rafita. No se quejó en ningún momento a pesar del fortísimo calor, la dificultad y dureza del recorrido. Siempre manteniendo una amena conversación, con buena cara y pensamiento positivo. Es mucho más fuerte de lo que me imaginaba y os aseguro que no es amor de padre.

Estos dos días juntos seguramente pasarán a formar parte de esos recuerdos que nunca se olvidan, orgulloso de mi hijo y espero que él también lo esté de su padre.


Para terminar y aunque hoy no he hablado de correr, me despediré como siempre diciendo que PROMETO ENTRENAR, sobre todo para poder afrontar otro reto que ya ronda nuestras cabezas. No habíamos llegado a Covadonga y Rafita ya me había hecho otra propuesta para hacer con María y Ángela, al menos habrá que intentarlo.

domingo, 28 de mayo de 2017

Media Maratón RUTA DE LA RECONQUISTA, más dura de lo esperado

La temperatura que rondó en todo momento los 28º y una humedad del 90% hicieron que la carrera de ayer fuese un auténtico infierno, no exagero. En mi caso posiblemente este haya sido el medio maratón que más me ha costado terminar.

La sensación de bochorno nada más llegar a Cangas de Onís ya nos hizo ver las cosas de otra forma, lo de intentar hacer una buena marca habría que dejarlo para otro día, la salud es lo primero y el día no estaba para tonterías.

Tras las fotos de rigor  previas y con un ambientazo ya habitual en esta longeva carrera, tomamos la salida disfrutando del grandioso Puente Romano de Cangas de Onís y con rumbo hacia el Santuario de Covadonga.


Como os decía el calor y sobre todo la humedad apretaban pero con las buenas sensaciones en los entrenamientos de las últimas semanas y las piernas respondiendo, decidí probar y enseguida me metí en un ritmo de 4:15. Esto duró cuatro kilómetros y fue entonces cuando “volví a la cordura” y entendí que ni de broma podría mantener ese ritmo durante todo el recorrido y además igual me lo hacía pagar caro antes de lo previsto, así que aflojé y seguí hasta Covadonga con ritmo cómodo en torno al 4:40. Las últimas rampas antes de llegar a la Basílica se hicieron duras pero tener allí cerca La Santina es un plus de motivación que las piernas agradecieron.

Entre los kilómetros ocho y once noté que iba bastante alto de pulsaciones y como lo primero es lo primero, tocaba relajar un poco y recuperar, así que los kilómetros doce y trece ya de vuelta hacia Cangas aun siendo rápidos por la bajada me los tomé con calma hasta ver que el pulso volvía a su ritmo normal de carrera. Desde ese momento y ya hasta la meta, cada zancada se me hizo eterna, con ritmos medios entre 4:45 y 4:55 el calor no nos daba tregua y la cabeza solo pensaba en parar. Esos últimos kilómetros los sufrí como ya no recordaba, intenté tomármelos con calma y sobre todo controlando el pulso.

La verdad es que en esos momentos durillos en carrera salen a relucir todos los kilómetros hechos en los últimos años, los entrenamientos largos, los rápidos, los lentos, que entre todos hacen que uno conozca bien su cuerpo, sus sensaciones y cómo afrontarlo. No me quiero ni imaginar a los pobres que ayer disputaran su primer medio maratón.

A dos kilómetros de la meta me llevé un buen susto cuando apenas cincuenta metros por delante un corredor se desplomó y tuvimos que llamar a las asistencias, la rápida actuación de una médico que se bajó de su coche fue providencial hasta la llegada de la ambulancia. Gracias a Dios parece que la cosa se quedó en un buen susto.

Volviendo a lo deportivo lo importante es que tras 21 kilómetros de puro esfuerzo en 1 hora 41 minutos y 54 segundos llegó la recompensa, cruzar la meta siempre es gratificante y más si ha costado como ayer. El encuentro con los compañeros del Club del Corredor también fue reconfortante, caras de sufrimiento pero todos con el deber cumplido.




No me quiero olvidar hoy de dar mi más sincera enhorabuena y enviar un fortísimo abrazo a los enormes Cati, Ale y Juan que hoy se las han visto con el maratón de Edimburgo, están como motos.


Ahora ya me despido y como no puede ser de otra forma solo me queda deciros que PROMETO ENTRENAR…

sábado, 27 de mayo de 2017

30 Medio Maratón RUTA DE LA RECONQUISTA

Casi un mes después, vuelvo a la carga con el blog. Mucho lío y poco tiempo libre me han impedido entrenar todo lo que habría querido en lo que llevamos de mayo, pero lo mejor es que los pocos kilómetros hechos me han vuelto a “meter en la pelea”. Muy buenas sensaciones, ritmos cada vez más rápidos y más cómodos y sobre todo, ni rastro de molestias en el tobillo. Las sesiones de cuestas me han ayudado a recuperar la fuerza y la resistencia.

Como el ánimo está por todo lo alto hoy participaré con muchas ganas y rodeado de un nutrido grupo de amigos del Club del Corredor en la Media Maratón Ruta de la Reconquista, que celebra nada más y nada menos que su treinta aniversario. No es un recorrido sencillo pero saber que pasaremos cerca de La Santina de Covadonga nos dará fuerzas para cumplir una vez más con este reto.

http://rutareconquista.es/

Mañana os contaré que tal ha ido la cosa, pero por el momento como siempre os digo que PROMETO ENTRENAR…



domingo, 30 de abril de 2017

Medio Maratón de Gijón, éxito rotundo

Éxito rotundo, ayer la Media de Gijón no pudo estar mejor. Nos acompañó el tiempo, participación masiva, mucha animación durante todo el recorrido y la ciudad volcada con la prueba.

En lo deportivo hay que decir que se hicieron grandes marcas, los hay que vuelan, otros con marcas más discretas pero igual de meritorias. Da gusto ver tantos corredores disfrutando juntos y a la vez sufriendo, no olvidemos que es una media y que de fácil no tiene nada.


En lo que al Club del Corredor se refiere, otro éxito más, con buena parte del equipo participando y la otra animando en diferentes puntos del recorrido. Solo quien corre sabe lo mucho que ayudan esos gritos de ánimo cuando no te los esperas y las fuerzas empiezan a flojear.

Ayer el CdC cumplió con creces en lo deportivo y en lo afectivo, empezando por la reunión previa a la carrera, fotos, ánimos y muy buen ambiente y siguiendo por la propia prueba, muy buenas marcas y mucho compañerismo. Ver una camiseta de “las nuestras” es realmente motivante, eso sí que te da alas y no el red bull ese…


Fuimos muchos los que corrimos y cada uno con su propio reto en mente, pero sin olvidarme de los demás quiero hacer alguna mención especial. La primera a María José que no pudo terminar, tomó la mejor decisión, cuando la cosa no va lo mejor es parar, ya habrá tiempo para volver a intentarlo. Otra para Santi que aunque ya se le veía venir por los entrenamientos de los últimos meses ayer nos dio una lección de esfuerzo y dejó claro que está como una moto y con mucho recorrido todavía, menudo carrera se marcó. A Tommy que terminó su primera media y que además lo hizo con muy buena marca y lo que es mejor, en todo momento con una sonrisa y muy buena cara en meta, ahora ya tiene “el bicho” dentro y seguro que dentro de nada está pensando en la siguiente.


Todo mi reconocimiento a Ale, ayer hizo un carrerón y aunque él lo va a negar, seguro que se guardó algo de gasolina en el depósito. Está muy fuerte y lo mejor está por llegar, ese maratón que ya tiene en puertas puede ser increíble.


No me olvido de mi sobrino Eloy que ayer finalizó con éxito su primera media y con muy buena marca, seguro que le quedan muchas más por hacer.

Por mi parte solo decir que cumplí con creces el objetivo previsto, me había marcado bajar de 1:40:00 y al final salió en 1:36:47 y lo mejor de todo es que me encontré muy fuerte durante todo el recorrido y que salvo por el tobillo un poco cargado en los últimos kilómetros el resto estupendamente. La verdad es que me encontré tan bien que ya estoy pensando en cuál será la siguiente. Habrá que terminar de recuperar bien el tobillo y en nada preparando un nuevo maratón, quizás ya tiene nombre…

Mi enhorabuena también a mi hijo Rafita que además de participar en todas las carreras que puede cada vez lo hace mejor, ayer quinto y como si nada. Los entrenamientos que nos hacemos juntos los fines de semana parece que funcionan, con su bici es una liebre de lujo que seguro me llevará muy lejos.


Ahora me despido como siempre diciendo, tal vez con un poco más de fuerza y más alto que PROMETO ENTRENAR…

sábado, 29 de abril de 2017

Media Maratón de Gijón, ya no hay excusas

Ya está aquí, la Media Maratón de Gijón nos espera un año más.

Emoción y muchas ganas para una carrera muy especial por lo que supone correr por las calles de nuestro Gijón, con mucho público, amigos animando y gran ambiente festivo.

La verdad es en lo deportivo no tengo mucha suerte con esta prueba, siempre me ha coincidido con la recuperación de algún maratón o en no muy buenas condiciones físicas, como hoy.

Meses de poco entrenamiento y recuperándome todavía de una lesión, hacen que hoy esta carrera vaya a ser un poco más dura si cabe, pero tal vez por ello la afronto con más ganas que otros años. Va a ser un auténtico reto terminarla, olvidándome de marcas pasadas y simplemente peleando por llegar. Tendré que luchar también con la cabeza, intentando medir ritmos, no dejándome llevar y sin olvidar que 21 kilómetros son muchos kilómetros. Ya os contaré como se da la cosa…

Quiero aprovechar también para enviar todo mi ánimo a Eloy y Tommy que hoy se estrenan en una media maratón y que seguro lo van a hacer estupendamente, además saben que cuentan con toda nuestra fuerza y apoyo.

No me olvido tampoco de mis “compis” del Club del Corredor del Grupo con los que después de las fotos de rigor pondremos en marcha la maquinaria para gastar un poco de zapatilla y asfalto.

Mucha suerte a todos